lunes, 26 de junio de 2017

El matrimonio de la señorita Buncle, de D.E. Stevenson

Atrás ha quedado el apacible Silverstone para Barbara Buncle, así como sus apuros financieros o sus cuitas literarias, pero Londres no parece el mejor lugar en donde disfrutar de la paz de su nueva vida de casada. Aburrido y cansando de las soporíferas veladas de bridge y los compromisos de la ciudad, el matrimonio decide buscar residencia en la apacible campiña inglesa. Barbara, pronto prescinde de los agentes inmobiliarios y encuentra una casa perfecta en el pequeño pueblo de Wandlebury: la Casa del Arco. Pese a las reformas, a los curiosos vecinos y a las visitas intempestivas, los señores Abbott no tardan en mudarse a su nuevo hogar y encontrar su sitio. Pero el inquieto intelecto y la bondad innata de Barbara, además de una serie de casualidades y equívocos totalmente inesperados, pronto la volverán a meter en líos en su nueva comunidad rural. ¿Puede que haya llegado el momento de volver a escribir otra novela?

"El anuncio de que los señores Faction & Whiting iban a publicar la mejor novela del siglo, una obra deslumbrante, repleta de aventuras y con un sentido del humor incomparable, solo despertó en su interior una leve curiosidad por saber cuánto habrían pagado a la agencia de publicidad. Dejó el periódico tranquilamente y miró a su mujer, y, al mirarla, sonrió, porque daba gusto verla y porque la quería, y porque le divertía y le interesaba muchísimo."


El matrimonio de la señorita Buncle es la segunda entrega de las aventuras de la encantadora Barbara Buncle, a quien ya conocimos en El libro de la señorita Buncle. Esta vez, D.E. Stevenson cambia el pequeño pueblecito inglés de Silverstream por el pequeño pueblecito inglés de Wandlebury, es decir, de nuevo la campiña inglesa con "los mismos problemas que en el gran mundo pero vistos del otro lado del telescopio". Sin duda, es la trilogía de Barbara Buncle el mejor ejemplo de Stevenson de literatura feelgood, casi un manual sobre el género en cuestión. Al igual que en las novelas de E.F. Benson sobre Lucía y Mapp, un lector desprevenido se encuentra con una trama en la que apenas ocurre nada más que cotilleos vecinales aderezados con un peculiar sentido del humor. Pero el encanto del feelgood también reside en la sutilidad: paz, paisajes agradables, atmósferas acogedoras, té de media tarde junto a la chimenea, divertidos malentendidos, romanticismo... El encanto de los pequeños detalles, que Stevenson maneja con magistral soltura, da pie a una reflexión tranquila sobre la vida y la literatura como vía de escape.

Esta novela se diferencia de la anterior en que quizás hay menos crítica social, menos sátira de los personajes de las comunidades rurales, y más ligereza, reflejada sobre todo en la divertidísima historia de equívocos del sobrino y la heredera de Chavis Cobb, de la sorprendente vecindad de una familia de pretendidos artistas (que me ha recordado un poco a La hija de Robert Poste, de Stella Gibbons, por la sátira sobre el esnobismo y la pedantería artística), o del fantasma en la Casa del Arco (un bonito guiño a La librería, de Penelope Fitzgerald). Sin duda, recomiendo El libro de la señorita Buncle para iniciarse en los placeres del feelgood por la puerta grande, y El matrimonio de la señorita Buncle para los más avezados en el género, pues sabrán apreciar las sutilezas "de esta villa tan pequeña, adormecida bajo el sol". 

Lector, para expertos en feelgood.


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El matrimonio de la señorita Buncle


Este artículo forma parte de la iniciativa Adopta una autora.


lunes, 19 de junio de 2017

La Segunda Revolución. Heredero, de Costa Alcalá

Empieza un nuevo curso en el Liceo de la Guardia de Blyd, una academia en la que los alumnos se forman y entrenan en vincular las distintas Familias para constituir la futura Élite y Defensa Ciudadana de Nylert. Las Familias son ocho y cada una de ellas tiene la habilidad de manipular un elemento: Agua, Aire, Azar, Aura, Tierra, Fuego, Rayo, Ilusión, Escudo. Kózel, Lorim y Neo son tres nuevos alumnos de primer curso, deseosos de aprender y divertirse, que muy pronto van a descubrir que son tiempos peligrosos para la joven república en la que han crecido, y que los valores de la paz (iguales, justos, libres) sufren una seria amenaza. Su rumorea que el heredero de la novena familia, Dominio, que fue derrocada en la Revolución y borrada de los blasones del Liceo, sigue vivo y está reuniendo a su antigua guardia para retomar el poder. Muchos son los que recuerdan la injusticia, la pobreza, el abuso y la maldad de aquella monarquía dictatorial que mantenía a las Familias separadas en castas y no dudaba en sacrificarlos a centenares en guerras sin sentido. Pero otros siguen resentidos por la pérdida de poder de sus clanes y ven con buenos ojos la vuelta del antiguo orden. Cuando uno de los profesores del Liceo aparece misteriosamente asesinado en la escuela, Kózel, Lorim y Neo se verán arrastrados por una vorágine de acontecimientos que les obligará a formar parte de esta nueva lucha, incluso a costa de que salgan a la luz sus más oscuros secretos. 

"—Recuerden que no hace tanto tiempo Nylert era un país distinto. Injusto. Un país de esclavos donde el futuro de cada uno no lo marcaba su capacidad, sino una insignia cosida a la ropa. Recuerden a sus padres y abuelos que, cuando el Emperador Indrasil cometió el mayor de los crímenes y Dominó a todo su pueblo para que muriera en una guerra que no podía ganar, se alzaron contra la opresión. No olviden jamás que todos ellos se rebelaron. Lo hicieron para que Tierra, Fuego, Aire, Agua, Azar Escudo, Ilusión y Rayo fueran libres, justos e iguales. Y la Guardia estaba allí. La noche en la que se puso fin a la tiranía, la Guardia de la que ustedes pronto formarán parte eligió ponerse del lado de la justicia y no de la ley, porque las leyes eran injustas (...). Solo han pasado diecisiete años, este es un mundo nuevo pero frágil. Es su deber protegerlo."


Esta novela me la contagió Ana González Duque. Me dijo "es la mejor historia ambientada en un colegio de magia que he leído desde Harry Potter". Me fui directa a Amazon porque no conocía a sus autores y me quedé prendada no solo de la sinopsis sino también, y sobre todo, de las simpatiquísimas mini biografías de Geòrgia Costa y Fer Alcalá. Me compré el libro sin dudarlo porque alguien capaz de trasmitir con tanta gracia y creatividad en tan pocas líneas, prometía muchísimo en una novela de casi 480 páginas. Y me encantó su lectura. De principio a fin.

Lo mejor de La segunda revolución. Heredero es... todo. Es que me gusta todo: el encanto de su wordbuilding, la Historia de Nylert y de las Familias, la trama, la dosificación de la información y el suspense, las escenas de acción, la belleza de los gestos de cada personaje, las relaciones entre los personajes, los personajes... ¡Los personajes! Los protagonistas son carismáticos y están construídos con cariño, con detalle, y son ricos en matices, tienen sus conflictos y buscan la redención, la paz, la aceptación, el cariño, la felicidad... Los sientes respirar desde la página, eliges uno (o dos, o tres, o todos) y te encariñas con ellos, te sorprendes con ellos, te muerdes las uñas con ellos. Les añoras terriblemente cuando terminas de leer esta historia, cierras el libro y lo vuelves a dejar en la estantería.

Uno de los puntos fuertes de esta novela (tiene muchos más) con el que más he disfrutado es el sentido del humor de sus autores y cómo se refleja en la narración dotándola de frescura y originalidad, de inteligencia y encanto. Aunque la historia vaya tomando derroteros cada vez más tenebrosos, el tono narrativo se mantiene fiel al punto de vista de cada personaje y aporta una riqueza que pocos escritores consiguen incluso con un menor número de protagonistas. También gustará a los lectores lo poco predecible de su trama, las sorpresas que irán encontrando a lo largo de los capítulos de la mano de sus protagonistas y el fair play de Geòrgia Costa y Fer Alcalá, que saben muy bien qué es la coherencia narrativa y que el lector se siente estafado si le haces trampas argumentales.

Y llegados a este punto me doy cuenta de que esta es una reseña bastante penosa. Me pasa porque no escribo con la cabeza sino con el corazón; porque me siento como una exploradora literaria que acaba de dar con un tesoro y que le puede el entusiasmo para recomendar a otros lectores el descubrimiento de este libro. Ha sucedido. Me he convertido en fan de Costa Alcalá. 

Lector, la única pega que le puedo poner a esta novela es que nos hace esperar a una segunda parte. Pero he hablado con sus autores en Twitter y me han dicho que no se marcarán "un Patrick Rothfuss", prometido. 

También te gustará: Elantris; Seraphina; El nombre del viento; El temor de un hombre sabio

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lunes, 12 de junio de 2017

La dama de la furgoneta, de Alan Bennett

En la década de los años setenta del siglo pasado, cuando Alan Bennett vivía en el barrio de Candem, en una de las casitas victorianas reformadas, ayudó a una señora a empujar su vehículo averiado en un momento de debilidad. Poco podía sospechar que este acto desinteresado le procuraría, durante quince años, dos inquilinas de lo más extravagantes en el jardín trasero de su casa: la furgoneta de Mary Shepherd y Mary Shepherd viviendo en ella. Miss Shepherd es una persona sin hogar y con trastornos mentales, convencida de que es el próximo objetivo del IRA debido a sus panfletos políticos sobre economía y religión, y que suele ver a la Virgen María por Hyde Park. En su juventud fue conductora de ambulancias durante la II Guerra Mundial, concertista de piano y monja, en la actualidad es inventora de gorras alternativas y sigue enamorada de la conducción.

"Miss Sheperd hubiese estado tan poco contenta como yo mismo con el concepto de que Alan Bennet era su cuidador... y no porque "Es un comunista, seguramente". Excepto Dios, no creo que se considerase en deuda con nadie... lo que explica su ingratitud aparente ante cualquier forma de benevolencia; ropa, furgonetas, crème brûlée... todo exigía obligaciones para las cuales ella no tenía tiempo. La única obligación que contaba era el perdón del pecado... de su pecado."


El escritor y guionista Alan Bennett recoge en La dama de la furgoneta algunas reflexiones y anécdotas sobre su convivencia con Mary Sheperd, una anciana sin hogar que aparcó su furgoneta en el jardín trasero de Bennett y se quedó a vivir allí durante quince años. Con el sentido del humor propio de este autor y su visión pragmática de la vida, escribe un pequeño diario en el que va anotando pensamientos y aventuras de la señora Sheperd pero también reflexiones sobre la convivencia, la sociedad o el relativo concepto de normalidad.

Bennett dice que no pretende novelar la vida de miss Sheperd porque para ello tendría que inventar; dice que sus padres le educaron para no mentir y que al estudiar Historia en la universidad se le acentúo esa manía por prescindir de la fantasía, lo que le perjudica en su carrera de guionista y escritor. Sin embargo, en La dama de la furgoneta, la narración en forma de entradas de diario favorece la sensación de inmediatez, de acercarse a la figura de la excéntrica anciana sin trucos de efecto ni sentimentalismos baratos. Adereza esta edición las notas que tomó el autor sobre el rodaje de la película, que tuvo como escenario la casa original y a Maggie Smith como protagonista.

Lector, una historia curiosa y sencilla contada con el encanto inglés de Alan Bennett.

También te gustará: Una lectora nada común; Con lo puesto

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La dama de la furgoneta

lunes, 5 de junio de 2017

Háblame bajito, de Macarena Berlín

Pita es periodista radiofónica y trabaja en las mañanas, en una importante emisora nacional. Tiene éxito profesional, es independiente, sana y cuenta con el apoyo de su familia y amigos. Pero Pita se ha perdido. Quizás de tanto escuchar con atención otras voces ya no es capaz de encontrar la suya propia. Un nuevo fracaso sentimental es el detonante definitivo para hacerla reflexionar sobre el mundo que la rodea pero también sobre su tendencia a salir huyendo de una vida vacía que cada vez le pesa más. Si lograse bajar al mínimo el volumen de todas esas otras voces quizás sería capaz de recuperar la valentía para volver a alzar la suya con la determinación de antes.

"Yo pensé que mi vida empezaría a ordenarse al mismo tiempo que yo ordenara las cosas que traje a mi nueva casa en cajas. Pero los días pasan y cada vez estoy más perdida. No quiero la vida de antes, pero estoy tan descolocada que ahora no sé qué vida llevar."



Suma de Letras
Fecha publicación: mayo de 2017
ISBN: 9788491291640
Páginas: 302
Temática: Contemporánea

Aunque conocía a Macarena Berlín como periodista radiofónica, no había leído nada suyo cuando decidí abrir Háblame bajito. Por eso me he llevado una grata sorpresa al descubrir su prosa brillante y precisa, pero también su delicadeza a la hora de plasmar hermosos, aunque desolados, paisajes del alma. Pita, la protagonista de esta historia, es una mujer de cuarenta años en plena crisis existencial: tiene la valentía de reconocer que su vida está vacía, que ha perdido el norte, pero también de permitirse tener miedo, dudar, saberse vencida por el cansancio y la tristeza. A veces hay que tocar fondo para hacer pie y coger impulso para volver a la superficie a respirar.

El punto de delicado equilibrio de esta novela reside en el acierto de la autora de dar espacio a otras voces que han tenido que aprender a vivir de nuevo: uno de los redactores de Charlie Hebdo que sobrevivió a la matanza, la religiosa que se recuperó del ébola pese a que fue abandonada a su suerte por el gobierno español, un clown que superó su tristísimo pasado reconciliándose con la risa, ect. Todas esas voces, testimonios reales de un mundo terrible donde la muerte está a la vuelta de la esquina, donde nada es seguro, donde la línea de la injusticia y el perdón es tan etérea, se alternan con la narración de Pita. Pita está triste, necesita reconciliarse con su solitud (como dice la tía Julia), está desencantada con su vida; y su tristeza, que podría parecer frívola comparada con la pena y el horror del testimonio de esas otras voces supervivientes (la protagonista es una privilegiada que no ha sufrido en primera persona el hambre, la guerra, el terrorismo o la enfermedad), conecta perfectamente con la sensibilidad del lector; quizás porque Macarena Berlín tiene el don de la perspectiva, del equilibrio emocional, o quizás porque su personaje es tan similar al lector que sus penas, sus miedos y su fragilidad son compartidos con la protagonista. Porque a todos nos ha ocurrido alguna vez perder la voz, la identidad, la voluntad, entre la marea enloquecida de furia, ruido y gritos en la que se ha convertido el mundo que nos rodea.

"El mar es oscuro, profundo y urgente como la vida. Si te coge una ola relájate: húndete, da vueltas, traga agua, sal a flote y escupe. Pero si viene tu ola, construye: súbete a ella y disfruta."

Lector, una historia cercana y hermosa sobre la soledad y la desorientación que a menudo nos asalta cuando dejamos de escuchar nuestra propia voz porque estamos rodeados de gente que grita, de demasiado ruido.


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Háblame bajito

lunes, 29 de mayo de 2017

Afrofuturo(s), varios autores

Un interrogatorio policial intenta dilucidar la desaparición de grandes cantidades de inercio, el metal más caro del planeta, y entender por qué demonios el presunto culpable ha destruido un laboratorio entero por el camino. Una coreógrafa atrapada por la pasión del baile, pero también por una terrible maquinaria de sensores y de estrellas mediáticas que mueven a las masas, siente la soledad y el cansancio. A la luz de la luna, junto al mar, un científico escucha la transmisión del que posiblemente sea el último representante de la raza humana e intenta reconstruir sus momentos postreros. Una modificadora de conductas se hace preguntas aunque sabe que las respuestas no le van a gustar. Una chica peculiar, enganchada a las redes sociales, se encuentra en un bar con un chico que negocia con el archivo de cerebros humanos; aunque él parece el más raro de los dos, el lector no debería estar tan seguro. Cinco relatos de ciencia ficción para reflexionar sobre las posibilidades que nos depara el futuro.

"Cualquier vida no humana en la Tierra es de todo menos mansa, es una pulsión implacable de un eficaz oportunismo (...). En términos de vida, de esa anciana pero siempre adaptable máquina orgánica, ahora sé que los humanos no éramos más que una mota de polvo pasajera a los ojos de dios y, en tanto que mota liviana y molesta, duramos lo que un parpadeo."


Editorial 2709 Books
ISBN: 978-84-946937-0-0
Formato: ePUB
Tamaño: 146 KB
Fecha de publicación: abril 2017
PVP: 5,00 €

Afrofuturo(s) es una selección de cinco relatos de ciencia ficción de cinco autores pertenecientes al colectivo Jalada: Suleiman Agbonkhianmen Buhari (Descubriendo el viaje en el tiempo), Ivor W. Hartmann (La última transmisión), Sheree Renée Thomas (El dragón no puede bailar), Zak Waweru (Continuum) e Ytasha L. Womack (Para chicas digitales que beben tónica en el bar cuando Purple rain no basta). Jalada (1) significa biblioteca en swahili, y engloba a diversos escritores africanos dispuesto a romper tópicos estereotipos, incluso los literarios. Por eso precisamente, no es nada extraño que llamase la atención de la editorial 2709 books, que ha acertado publicando cinco relatos de la última antología de estos escritores, Afrofuture(s).

En Afrofuturo(s) el lector se va a encontrar con relatos de ciencia ficción peculiares, llenos de ingenio, de imaginación y con el toque personalísimo de cada uno de sus autores. Para aquellos que seguimos sin asomarnos lo suficiente a la literatura africana, esta lectura se nos antoja fresca y distinta; aunque las ideas argumentales son afines al género de la ciencia ficción clásica —viajes en el tiempo, distopías, tecnología futurista, etc.—, el punto de vista desde el que se abordan, sus personajes protagonistas, y los matices de la prosa de sus autores las dotan de un soplo de aire fresco y del don de lo inesperado. 

Aunque he disfrutado mucho de cada uno de los relatos y de las voces de cada uno de sus autores (tan distintos entre sí), mi favorito ha sido La última trasmisión, de Ivor W. Hartmann; seguramente por la belleza de sus paisajes en contraste con el dramatismo del audio que está escuchando Trom, y por la historia de desastre ecológico que, por desgracia, resulta al lector tan reconocible. Descubriendo el viaje en el tiempo, por su planteamiento policíaco y su sentido del humor, y Para chicas digitales..., por su proximidad tecnológica (adictos a las redes sociales), han sido mis finalistas a preferido.

"Es lo que tiene la locura tecnológica, que es redundante: nos da herramientas para hacer lo que hacemos."

Lector, una lectura de ciencia ficción, amena y genial, que te va a sorprender si le das una oportunidad. 

Nota: A destacar el estupendo (y arduo, me temo) trabajo de traducción de Alejandra Guarinos Viñals, que tuvo de vérselas con argot y jerga, y que superó con éxito la voluntad de los autores de traspasar fronteras y dialectos. 

(1) Para más información sobre Jalada, puedes leer este artículo de El País cultural


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martes, 23 de mayo de 2017

La biblioteca de los libros rechazados, de David Foenkinos

Puede que Crozon, en la Bretaña francesa, sea el fin del mundo. Pero es un finisterrae con biblioteca. El bibliotecario, el señor Gourvec es un excéntrico bibliófilo con un fracaso matrimonial tan misterioso como su vida privada —su esposa le abandonó a las dos semanas de casados y nadie sabe por qué—, y una sección en la biblioteca para los manuscritos rechazados por las editoriales. Un verano, una editora de París y su pareja, un escritor inseguro y deprimido por el poco reconocimiento que ha tenido su última novela, viajan a Crozon para pasar las vacaciones. En uno de sus paseos en bicicleta, entran en la biblioteca del pueblo y descubren la sección de los libros rechazados. Divertidos y sin nada mejor que hacer, pasan la tarde revisando manuscritos. Pero, inesperadamente, encuentran una pequeña joya literaria, Las últimas horas de una historia de amor, un libro tan bello y delicado que merece ser publicado. La pareja se lanza a la búsqueda del misterioso autor de tan excepcional novela: Henri Pick, el pizzero del pueblo. El problema es que Pick está muerto y su familia jamás le vio leer o escribir en toda su vida.

"Según él, de lo que se trataba no era de que nos guste leer o nos deje de gustar, sino más bien de saber cómo hallar el libro que nos corresponde. A todo el mundo le puede encantar leer si se cumple la condición de tener en las manos la novela adecuada, la que nos va a gustar, la que nos va a decir algo y que no podremos soltar. Para lograr ese objetivo había desarrollado, pues, un sistema que casi podía parecer paranormal: al mirar en detalle la apariencia física de un lector era capaz de deducir qué escritor necesitaba."


Cuenta David Foenkinos que el señor Gourvec, bibliotecario de Crozon, sacó la idea de una sección para los libros rechazados por las editoriales de una novela que Richard Brautigan publicó en 1971, The abortion: an historical romance; una novela en la que aparece un bibliotecario que guarda todos los manuscritos inéditos que sus respectivos autores le han confiado después de rendirse ante el rechazo de las editoriales a publicarlos. Así nació la idea de la Brautigan Library (actualmente con sede en Vancouver), un hermoso cementerio de manuscritos que jamás serán leídos. Solo dos condiciones son indispensables para depositar los libros allí: que hayan sido rechazados por, al menos, una editorial, y que los lleve su autor en persona, como una especie de peregrinación en reconocimiento del fracaso. 

¿Cómo resistirse a una novela con semejante principio? Decía hace poco Mientrasleo que los lectores somos facilones ("un público relativamente sencillo de convencer"), que es ponernos delante una novela con la palabra libro o biblioteca o librería delante y que nos la llevamos a casa. Y tiene razón. Aunque en el caso de La biblioteca de los libros rechazados, además del tentador título y su sinopsis, me pudo el autor. Me gusta mucho leer a David Foenkinos, me encantó La delicadeza y Charlotte, me gusta su estilo, su ingenio y sus hermosísimas frases. En esta nueva novela, además, disfruté mucho con sus guiños sobre escritores y editoriales y con su sentido del humor al respecto del mundillo. 

No voy a explicaros mucho más de esta encantadora historia, con pueblecito bucólico, bibliotecario rarito y editora emprendedora en busca de un autor improbable, porque ya veis que tiene todos los ingredientes para encandilaros. Es una historia que se disfruta por sus pintorescos personajes y por la narración magnífica y peculiar (como siempre) de David Foenkinos, capaz de imprimir belleza en la descripción del gesto más cotidiano y de explicar con palabras que parecen nuevas sentimientos universales. 

Todo genial hasta que llegué al epílogo, una insoportable explicación, tramposa y fea que tergiversa todo el sentido bucólico y armonioso de la novela para que cerremos el libro bastante cabreados ¿Por qué ese epílogo pestoso, David? No me esperaba esa jugarreta tan poco delicadeza

Lector, de como una idea peculiar da a luz una historia que te encantará leer. Excepto el epílogo. No lo leas. Y, si lo haces, es bajo tu propia responsabilidad.


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martes, 16 de mayo de 2017

El color del silencio, de Elia Barceló

Helena Guerrero es una artista de renombre internacional, conocida por las sombras que invaden sus cuadros y que, aparentemente, reflejan un misterio de su pasado que nadie ha sabido nunca explicar. Ahora, después de muchos años viviendo en el extranjero, en Adelaida, Australia, tres sucesos conspiran para traerla de vuelta a Madrid, tres episodios que reconfigurarán su pasado y su futuro: una terapia psicológica llamada «constelación», una boda en su familia y un correo electrónico de su distanciado cuñado le darán las pistas para descubrir qué sucedió realmente con su hermana Alicia, en 1969.  Junto con Carlos, su pareja actual, Helena irá en búsqueda de respuestas a las terribles preguntas que la han acechado durante toda su vida. Viajará a Rabat, a la antigua mansión de su familia, La Mora, y se adentrará de nuevo en los frondosos jardines que han resguardado, durante años, con recelo, un oscuro y silencioso secreto familiar, el mismo secreto que parecía hablar, desde hace mucho tiempo, a través del color y de las sombras de sus cuadros.

Sinopsis de Roca editorial


La hermosísima portada es un diseño de Sophie Guët sobre una pintura de la artista Lita Cabellut

Roca editorial
ISBN: 9788416700783
Colección: Novela
Páginas: 480
Fecha de publicación: 4 de mayo de 2017

Ayer por la tarde tuve la suerte de charlar un ratito con Elia Barceló en el Hotel Alma, de Barcelona, donde la escritora estuvo atendiendo a los medios de comunicación con motivo de su nueva novela El color del silencio, de Roca Editorial. Conocía y admiraba a Elia por sus libros de ciencia ficción y fantasía y por ser pionera en España de este género: Elia Barceló abrió camino a muchas escritoras de fantasía juvenil cuando todavía no existían los Crespúsculos ni los Harry Potter. Ella no se da por aludida, dice que todavía queda mucho por delante, que de cada diez escritores, reconocidos con importantes premios o galardones del público y la crítica, apenas dos son mujeres (y una de ellas suele estar muerta). En todo caso, y aunque os recomiendo mucho que leáis alguna de sus obras de género fantástico, os recomiendo sobre todo que no dejéis pasar El color del silencio, una estupenda novela realista de la autora, recién publicada hace un par de semanas y que ya va por su tercera edición. Ojalá tenga la acogida de los lectores que se merece porque es extraordinaria por muchos motivos. 

Me moría de ganas de preguntarle por un acontecimiento que me dejó boquiabierta al leer El color del silencio porque lo desconocía por completo y me sorprendía la poca información que hay al respecto sobre el mismo: la misteriosa muerte del general Balmes en julio de 1936. Elia me dijo que había tropezado con ese acertijo cuando su marido, historiador, se lo señaló durante la lectura del libro de Ángel Viñas, La conspiración del general Franco, y que decidió que fuese el punto clave de su novela. No voy a desvelaros más sobre este punto pero sorprende que en el siglo XXI todavía sea tan grande la desmemoria histórica y la censura, la falta de ganas de saber qué ocurrió (o de reparar en la medida de lo posible lo que ocurrió), tal y como comentaba Elia Barceló en este magnífico artículo de Eldiario.es 

Cuestiones históricas aparte, otro de los puntos fuertes de El color del silencio es su atípica protagonista, Helena Guerrero. Su singularidad reside en que tiene 68 años y un carácter de armas tomar (¡qué bien la describe su apellido). Elia comentaba que no buscó expresamente a Helena como un personaje tan antipático pero que le salió así. Estaba un poco harta de que en occidente a las mujeres se las invitase/empujase a retirarse de la vida pública y de sus profesiones cuando rebasaban la edad de los 50 años. Decía que tanto en el cine como en la literatura se volvían invisibles; no solo las escritoras y actrices sino también sus personajes: la mayoría de protagonistas son jóvenes, guapas y perfectas. Pues Helena es mayor, es bestialmente sincera y cae mal en una primera impresión (atención a la valentía de Elia Barceló al apostar por una protagonista con la que, probablemente, el lector no empatice). Sin embargo, a medida que avanza la novela y el lector va conociendo más a Helena comprende a la perfección ese tormento de silencio, de dolor no expresado, de preguntas sin respuestas, que la han marcado durante toda su vida como la sombra de sus pinturas. 

En la novela también se refleja el sentimiento de rechazo (o hartazgo) que me explicaba Elia sobre la discriminación de género: el menor reconocimiento artístico y económico de Helena por ser mujer, la dependencia de Blanca de su marido, lo chocante de una relación sexual o amorosa entre una mujer mayor y un hombre joven, etc. Así como temas sociales que en nuestro siglo siguen bajo el sello de una poderosa censura, como el alzamiento franquista, la guerra civil y la posterior dictadura, o casos sobre los que los medios de comunicación actuales han pasado de puntillas, como los bebés robados por intermediación de religiosas.

El otro personaje extraordinario que acapara por méritos propios protagonismo en El color del silencio es Gregorio (Goyo) Guerrero. Gregorio es padre de Helena, un capitán del ejército español en Tetuán que se une a la sublevación del general Franco convencido de que es lo correcto, de que solo así salvará su país. Elia Barceló comentaba sobre este personaje que en su momento le había sorprendido lo mucho que llegó a empatizar con él pese a sus convencimientos, tan ajenos a los suyos. Pero es que Goyo está totalmente seguro de que obra para bien, de que es un héroe en la sombra, un patriota, alguien que debe hacer el trabajo sucio para salvar a su país; pese a que por el camino va perdiendo a su esposa, a sus hijas, su moralidad y el sentido de su propia vida.

El color del silencio es una novela que se disfruta por muchos motivos. Además de por sus extraordinarios personajes, por su documentación/investigación y puesta en escena de la Historia de España del siglo pasado y por la reivindicación de una figura femenina desacostumbrada, me ha encantado la alternancia de sus hilos geográficos y temporales (Canarias 1936, Rabat 1969 y actualidad) y un detalle muy especial que le da a la novela un toque peculiar y genuino: las fotografías y cartas antiguas que Helena encuentra de su familia, testimonio del pasado que transporta al lector casi por obra de magia a aquellos otros tiempos del pasado. Le decía a Elia lo mucho que me habían gustado esas cartas y fotografías, la importancia de describir vestidos y peinados, música, atmósfera, para envolver al lector, cuando me dijo "Claro, yo compré el libro de Ransom Riggs (El hogar del Miss Peregrine para niños peculiares) cuando todavía no era famoso solamente por las extrañísimas fotografías que lo acompañaban". Le dije que me pasó exactamente lo mismo, como ya sabéis. Los documentos gráficos contribuyen a crear un mundo único para el lector.

Como imagináis fue un placer conocer en persona a una escritora como Elia Barceló: inteligente, curiosa, atenta, gran lectora y segura de sí misma. Desde aquí le doy las gracias por su tiempo y la agradable charla. Ahora os toca vosotros descubrir la que muy posiblemente sea su mejor novela realista.

Lector, no voy a decir eso de "el mejor libro del año" porque está muy manoseado y lleva a controversias. Pero sí que te voy a decir que vale mucho la pena no perdérselo, por todos los motivos que te he explicado. Palabrita.

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